Cómo realizar una guía de trazabilidad de los alimentos

Fruta

La trazabilidad es un concepto acuñado hace relativamente pocos años que sirve para ejercer un mayor control sobre la vida de los alimentos: de dónde vienen, cómo han sido tratados, de qué forma se han distribuido. La trazabilidad es algo esencial para cualquier industria que maneje su mercado y sus productos o servicios dentro del mundo de la alimentación ya que la tendrá que tener presente en todo su proceso de actuación.

Para ayudar a las industrias alimentarias a formar su propio plan de trazabilidad y control de los alimentos, nace fichatec.com una herramienta de real utilidad que sirve para gestionar todas las fichas de los alimentos. De esta forma, en una sola plataforma pueden aparecer ordenadas las fichas, se pueden actualizar de forma rápida y sencilla e, incluso, se pueden compartir con los clientes para que conozcan de primera mano la realidad de los productos.

Aunque las fichas de Fichatec son una maravillosa herramienta para el tema de la trazabilidad lo cierto es que, sin un plan de trazabilidad detrás, de poco pueden servir. Para implementar un plan de trazabilidad en una industria alimentaria hay que pensar en los productos que se tratan en tres direcciones diferentes: hacia atrás, de forma interna y de forma externa.

 

Plan de trazabilidad hacia atrás

En esta parte del plan de trazabilidad de busca obtener la mayor información posible tanto de los proveedores de la empresa como de los distribuidores que se encargan de traer el producto, pero sobre todo de los primeros.

De esta forma, se puede buscar información relativa a quién es nuestro proveedor y cómo trabaja, qué tipo de identificación utiliza para sus productos, de dónde obtiene la materia prima y cuáles son sus especificaciones.

También se trabaja en el ámbito cuantitativo, para saber cada cuánto se recibe un pedido, qué productos trae exactamente y cuántas cantidades de producto se manejan. Se debe analizar, por otra parte, quién es la empresa encargada de la distribución, cómo trabaja, en qué condiciones trae los productos, en qué horario…

Finalmente, un poco más metido en la propia industria, también se debe recoger información sobre cómo fue la recepción del pedido, qué tratamiento se le dio, dónde y cómo se almacenó y cuáles son las condiciones en que se va a quedar mientras no se utilice.

 

Plan de trazabilidad interna

En cuanto a la trazabilidad interna, debemos estudiar cómo tratamos los productos alimenticios una vez llegan a la empresa. Además de su tratamiento previo, cómo se llevan estos productos para ser tratados, cómo se tratan (se mezclan con otros productos, se dividen, se modifican…), para qué producto están destinados y cómo y cuándo se crea.

Además, aquí también entran cuestiones de etiquetado, donde se deben detallar las características de cada producto de forma resumida.

 

Plan de trazabilidad externa

Finalmente, también se le debe prestar atención, una vez que sale de la empresa, a los distribuidores responsables, es decir, a quién se le vende el producto y cómo lo hará a partir de ese momento.

 

 

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